Vemos que toda vez que se funda una dictadura, se genera una crisis económica, o nos ataca una epidemia, la cultura que es también esclava de los vaivenes de la realidad,sufre los embates de estos fenómenos.
miércoles, 17 de marzo de 2021
Brecht, los artistas y un refuerzo de mortadela
viernes, 12 de marzo de 2021
Más filosofía en el mundo digital (El País, Madrid)
En julio de 2015, expertos en educación de la prestigiosa Universidad británica de Durham publicaron los resultados del estudio Philosophy for Children. Evaluation report and Executive summary. Durante todo un curso escolar, analizaron a más de 3.000 niños de entre 9 y 10 años de 48 escuelas inglesas de educación primaria. En 26 de ellas se implantó en el currículo una sesión semanal de 40 minutos de Filosofía. Según los datos obtenidos, los alumnos de estos centros mejoraron sus resultados en Matemáticas y en Lengua inglesa como si hubieran recibido dos meses más de enseñanza en esas materias. Su conclusión fue clara: la filosofía para niños debería implantarse como asignatura en todas las escuelas de educación primaria de Reino Unido.
Resultados parecidos se obtuvieron en algunos colegios de Córdoba en los que, como explica José Carlos Ruiz, doctor en Filosofía Contemporánea y profesor universitario en la ciudad andaluza, se introdujo una sesión semanal de 45 minutos a lo largo de la educación primaria para que los alumnos aprendiesen códigos de lectura de las imágenes y potenciasen su "proto-pensamiento" (asombro-curiosidad-cuestionamiento). "Los resultados fueron muy satisfactorios. En un mundo donde se duplica el campo visual con la presencia continua de las pantallas, se precisa implementar una pedagogía de la mirada a la vez que se necesita trabajar específicamente el pensamiento crítico desde edades bien tempranas", asegura.
En España, sin embargo, al margen de iniciativas particulares como la citada, la Filosofía no tiene cabida en la educación obligatoria. La asignatura de Ética fue eliminada del currículo de 4º de la ESO por en 2013 (por la conocida como ley Wert) y, pese a las esperanzas depositadas por asociaciones y docentes, no ha sido recuperada por la reforma educativa de 2020. "¿Cómo se puede dejar esto fuera? ¡Es que si algo pide hoy en día la sociedad es ética! ¡Ética para los políticos, para los ciudadanos, para los periodistas!", clama Esperanza Rodríguez, presidenta de la Comisión de Educación de la Red Española de Filosofía, una organización que ha sido especialmente crítica con lo que consideran una decisión "injusta con la importancia que tiene la filosofía y la Ética en nuestros días".
José Carlos Ruiz acaba de publicar Filosofía ante el desánimo (Destino), un libro en el que indaga en la importancia de esta materia para construir identidades sólidas en un mundo marcado por las redes sociales, la inmediatez, lo viral, el ego y el individualismo. Para ello, afirma, ninguna brújula mejor que la de la Filosofía, que en su opinión se irá imponiendo en los próximos años. "Lo hará por pura necesidad. Hoy en día la filosofía se ha redescubierto como un artículo de primera necesidad".
Su opinión la comparte Esperanza Rodríguez, que señala dos motivos por los que la Filosofía adquiere especial importancia en el actual sistema educativo. El primero tendría que ver con la base de la Filosofía clásica: la pregunta y la curiosidad por todo lo que rodea al ser humano. "La filosofía se ocupa de la realidad. ¿Y cuál es la realidad ahora? Las redes sociales, la inmediatez, el ego, el individualismo... ¿Cómo no va a ser un momento oportuno para la filosofía?". En segunda instancia, apunta a la importancia que tiene la filosofía para impulsar a los estudiantes a pensar desde una perspectiva crítica: "Es fundamental enseñar a niños y niñas a analizar críticamente el mundo en el que viven, que es un mundo de imágenes, de tecnología y de redes sociales, de apariencias y de fake news. Me parece algo fundamental", argumenta.
Selección de El País, de Madrid, 6 de marzo 2021
¿Qué ha sido del humor político?
martes, 9 de marzo de 2021
Memoria colectiva y culturas del recuerdo
Transcribimos los primeros párrafos de "Memoria colectiva y culturas del recuerdo", de Astrid Erll (Universidad de los Andes, Facultad de Ciencias Sociales, Departamento de Lenguas y Cultura, Bogotá, 2016)
¿Por qué estudiar de hecho la memoria?
Al ver este libro, a algunos les gusta preguntar —o incluso hacer conjeturas — acerca del significado del concepto de memoria así como de la finalidad que éste cumple en las discusiones actuales. ¿Por qué y cómo se realizaría una investigación sobre la cultura y la memoria — si se es teórico de la literatura, historiador de la cultura o sociólogo—? ¿Y qué parece haberse ganado con añadir el concepto de memoria al repertorio conceptual ya existente de los estudios culturales —este repertorio incluye conceptos como los de mentalidades, identidades, símbolos,textos, medios— y cómo la formación de la sociedad, los procesos históricos,la literatura, el arte y los medios traen claridad a la perspectiva de la memoria?
La memoria es un tema que atrae como ningún otro. En la actualidad, los saberes sociales más dispares, los sistemas simbólicos culturales y algunas disciplinas científicas estudian de manera conjunta la problemática de la memoria. La praxis del recuerdo y la reflexión en torno a ella se han convertido, en la transición de un milenio a otro, en un fenómeno enteramente cultural, interdisciplinario e internacional.
1. La memoria en cuanto fenómeno enteramente cultural desempeña un papel importante en diversos contextos de la praxis cultural: el recordar y el olvidar se escenifican en la literatura y el arte contemporáneos. La memoria es además un tema muy actual en los periódicos que se publican diaria y semanalmente.
Se ha convertido en un tema controversial en la política y en el ámbito público (esto ha ocurrido en Alemania desde Bitburg, la Disputa de los historiadores y el debate entre Walser y Bubis).2 Nos topamos con el tema de la memoria enforma de una heritage industry creciente, incluso hasta los fines de semana.
2. A lo largo de las dos últimas décadas, la memoria en cuanto fenómeno interdisciplinario se ha convertido, en segundo lugar, en un “concepto modelo de los estudios culturales” (Assmann, 2002). Todos los saberes que estudian la época antigua, los estudios religiosos, la sociología, la historia, la literatura, la historia del arte, la ciencia de los medios, la pedagogía y la psicología, todos estos saberes participan en la investigación de la relación entre cultura y memoria.
3. Este estudio no se limita de ninguna manera a Alemania, sino que es, en tercer lugar, un fenómeno internacional: en el contexto francés surgió el concepto de Pierre Nora de lugares del recuerdo. Dicho concepto ha tenido mucha influencia y ha encontrado rápidamente seguidores en otros países. Hay que señalar que ha habido un memory-boom (Huyssen, 1995) en la sociedad y en la ciencia de Estados Unidos, así como en Israel, Holanda, Italia, Canadá, Gran Bretaña, etcétera. Lugares transnacionales del recuerdo como el 11 de septiembre muestran finalmente que ya no es suficiente con hablar de la memoria nacional de un pueblo. En la actualidad, la religión, la ideología, la etnia y el sexo son coordenadas centrales del recordar colectivo.
VOLVER A RODÓ
Por las circunstancias que sucedían en el continente hispanoamericano en esta época, Rodó quería advertir de los efectos negativos del utilitarismo sobre el espíritu latinoamericano, porque se basaba principalmente en el materialismo.
Según el autor, para que el continente hispanoamericano pueda recuperar sus valores espirituales, es necesario que siga los ideales estéticos de la cultura de la Grecia Clásica, en tanto modelo del buen gusto por su uso del arte como actividad mental que enriquece el espíritu.
Así mismo, cabe resaltar que también considera al cristianismo como fuente del idealismo.
De esa manera, los países hispanoamericanos deberían defenderse de la dominación cultural estadounidense mediante el idealismo espiritual.
Además, según Rodó, la responsabilidad de los jóvenes reside en preservar una civilización de origen griego.
Asimismo, el autor denuncia la "nordomanía" porque aporta ideas extrañas al espíritu hispánico y por temor al imperialismo, dado que en 1898 estalló la Guerra Hispano-Estadounidense, y los Estados Unidos empezaron a imponer una forma de hegemonía continental. El autor insiste en el papel de los jóvenes para crear su propia identidad y cultura regionales sin estar afectados por las influencias exteriores.
Rodó propone no seguir a EE.UU. como modelo de democracia por su carácter utilitario, que se opone al espíritu democrático. La democracia, según el autor, se logra a través de la educación del pueblo y está basada en la igualdad social y en el acceso de todos a todas las ramas del saber.
El gobierno democrático debería formarse de seres educados moral e intelectualmente. Jon Beasley-Murray, en su artículo "The Intellectual and the State: Modernismo and Transculturation from Below", escribe: Para Rodó, igual que para Martí, el Estado latinoamericano tiene que constituirse a partir de y por América Latina, en lugar de ser impuesta desde fuera.
De hecho, es este "insustituible" poder constituyente lo que distingue América Latina de Europa; es precisamente porque América Latina ha mostrado su poder revolucionario por lo que la región ahora puede heredar el manto de la civilización occidental que una Europa decadente, limitada por los restos de su tradición aristocrática, está perdiendo.
(15/07/2020)
Ilustración: alfalfa
lunes, 1 de marzo de 2021
Genocidio: crónica y ficción
Así comienza la novela (en proceso de producción)
El bosquejo de país que se
abría al mundo platense había ya obtenido su carta de organización en 1830.
El Brigadier General Don
Fructuoso Rivera había asumido, el 6 de noviembre de ese mismo año la
Presidencia de lo que aspiraba ser una república.
La nación era, por ese
entonces, la suma de muchas gentes de orígenes e historias diferentes:
criollos, algunos viejos españoles ya casi al final de su vida, mulatos, negros
esclavos, gente venida de allende las fronteras con el Imperio del Brasil,
algunos porteños, y lo que quedaba de algunos pueblos originarios de estas
tierras, antiguos y vastos campos dejados en suerte al libre albedrío.
Capítulo primero
- La pucha
que resultó falluto el amigo Frutos!
Así, se lamentaba a manera de
reflexión, el viejo soldado de piel broncínea, barba incipiente, como
desflecada a nivel del mentón, y pelo entrecano que, desordenado, le caía sobre
los hombros.
Mientras armaba un cigarro
miraba a los lejos, a través del fuego que iluminaba la noche, y veía más
fuegos también lejanos, allá donde en otros tiempos la palabra y la mano
extendida habían tenido, para él, un valioso significado.
Un galgo añoso y negro, de
esqueleto algo visible, custodiaba el fogón y cruzaba, de rato en rato, alguna
mirada inexplicable con el viejo.
Había peleado en muchas
batallas, robado caballadas y limpiado y preparado las armas antes, y ahora la
historia le pasaba el peor de los estados de cuenta,
Su pueblo había sido arrasado
en las cercanías del arroyo Salsipuedes, hacia como cuatro días.
Bajo la fría intemperie, el
aguardiente de caña había comenzado a surtir efectos. Primero, calentando la
sangre, y luego operando sobre los recuerdos, rescatando algunas de las escenas
que le habían sido relatadas en las últimas horas por el negro Julián, un
esclavo que andaba errante por la campaña sin acatar las órdenes de la milicia.
Cuentan que Rivera le dijo a Venado, su cacique amigo, que
le prestara el cuchillo para picar tabaco, y que al verlo desarmado lo mató de
un tiro con su pistola, y que de ahí en más comenzó la masacre de los indios
que habían sido citados a Salsipuedes.
La mañana recién comenzaba y la floresta del entorno del
arroyo Salsipuedes estaba poco poblada de aves que pudieran romper con su canto
el silencio reinante.
Un grupo de soldados trataba
de ordenar un montón de cadáveres de los indígenas muertos en la jornada
anterior, mientras otro mantenía a la caballada de la tropa reunida cerca de
unos arbustos.
Un joven oficial de aspecto no
muy presentable y de uniforme algo raído, se aprestaba a ensillar su lobuno al
tiempo que se acomodaba el sable en la cintura.
Como a una cuadra, unos diez soldados
y algunos paisanos, rodeaban a un grupo de mujeres y niños que aullaban a coro,
semidesnudos y que pronto serían ordenados para ser conducidos todos juntos con
destino desconocido.
Los llantos de los menores se
entreveraban, de un modo casi dramático, con las risas de la tropa que les
gastaba algunas bromas. Varios soldados ya iban en busca de sus caballos y sus
arreos cuando de repente aparece el jefe Don Frutos Rivera, que de improviso
irrumpe, montado en su cabalgadura, en el desordenado y maloliente campamento.
Miró en derredor como haciendo
un rápido inventario de lo sucedido y de los restos, producto de la celada en
la noche anterior, y se dirigió con tono marcial a un cabo que ensillaba
cabizbajo como en actitud de respeto.
Rodrígues dijo, que toda la
gente reunida marche a pie, gurises y la indiada más vieja en las dos carretas,
y la tropa montada a su costado. Cuide que haya orden en la partida.
- Sí, mi
General, respondió Rodrígues, respetuosamente.
Rivera, sin desensillar, volvió a recorrer el escenario con
la mirada y salió al trote corto. Cerca lo esperaba una escolta formada por
cuatro soldados.
El General vestía de paisano, sin los atributos militares
de su jerarquía, con un poncho marrón debajo del cual se veía un pantalón azul
y botas largas, agregaba en la cabeza un sombrero negro de ala ancha.
El paisano amigo de los charrúas a quienes había reclutado
y comandado en varias batallas. Con los cuales había guerreado por la
independencia y peleado en las Misiones.
La amistad con los principales caciques le había servido
para sujetar a una parte de la población indígena manteniéndola ocupada en la
guerra.
Pasada la época de las luchas, la indiada se había
desbandado, y sin atención, librados a su sobrevivencia, habíanse constituido
en peligro para los estancieros que extendían sin mensura y sin control, la
superficie de sus propiedades en la campaña.
El amigo Frutos aprovecharía de esa amistad para llevar a los
principales jefes charrúas hasta el encierro próximo al río Queguay donde se
consumaría el bárbaro acto.





