martes, 15 de junio de 2021

EL RABINO QUE MURIÓ EN DURAZNO

 


Monsieur Shoshani fue un rabino nacido en Bielorrusia en 1895.

Personaje enigmático y gran conocedor de la filosofía, la cábala y de las escrituras judías, que enseñó a un pequeño número de pensadores en la Europa de la posguerra, incluidos Emmanuel Lévinas y Elie Wiesel.

El nombre "Chouchani" o "Shushani", que significa "nativo de Shush" (la antigua Susa, capital del Reino de Elam), es probablemente solo una referencia alegórica o un juego de palabras. Elie Wiesel especuló que el verdadero nombre de Chouchani era Mordechai Rosenbaum, mientras que el profesor Shalom Rosenberg de la Universidad Hebrea de Jerusalén argumenta que el verdadero nombre de Chouchani era Hillel Perlmann.

Recorrió el mundo y se afincó en Uruguay.

Vivió de forma muy austera y se dice que a veces dormía en las escaleras o pórticos de las casas (Moraes, 2016:91).

Dictó diversos cursos en el Instituto Yavne, así como seminarios en el movimiento religioso Mizrahi, cuya sede estaba en la esquina de las calles Andes y Canelones.

También se dedicaba a impartir clases de Cábala y Talmud en casas de particulares. Aún hoy se escuchan comentarios acerca de las clases magistrales brindadas por Shoshani en los ámbitos relacionados a la colectividad judía de Montevideo.

En Montevideo se movía casi siempre en medios sefaradíes, visitaba las sinagogas y era habitué de la comunidad “Los Temerosos de Dios”.

Quienes lo conocieron afirman que no le gustaba mucho la ciudad. Generalmente, se vinculaba con personajes pintorescos de la bohemia montevideana, borrachos, tahúres y vagabundos. Así fue hasta el momento de su muerte, ocurrida el 26 de enero de 1968, en un hotel en la ciudad de Durazno.*

En esa ocasión visitaba esta ciudad para dictar un seminario.

Está enterrado en el Cementerio Israelita, en la ciudad de La Paz, Canelones.

En 2017, un anticuario francés de nombre George Jancou, seguidor de Shoshani, vino a morir a Uruguay y fue enterrado a pocos metros de su maestro espiritual.

*Poseo un testimonio de un descendiente de una familia judía de Durazno, Simón Sokolsky, que cuenta de un hombre judío, de aspecto interesante, que vivió un tiempo en una casita al lado de la farmacia de Viñales, por calle Petrona Tuboras casi Dr. Herrera. El testigo agregó que “creo que era religioso y daba clases de matemáticas” (o de cábala?)

Sería este sujeto Shoshani?

 

Carlos Fariello

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